MI VISIÓN SOBRE LA MÚSICA POP EN LOS AÑOS 60

MI VISIÓN SOBRE LA MÚSICA POP EN LOS SESENTA (III)

LOS GRUPOS INGLESES DE “BEAT”

 

La historia de los Beatles es de sobras conocida, así que no detallaré ninguna de sus aventuras en Hamburgo ni cómo lograron que George Martin, un productor de lujo de la importante discográfica inglesa EMI, les citara para una audición de prueba tras el rechazo de la no menos importante DECCA. “Love Me Do”, su primer sencillo, obtuvo buenas ventas, pero fue “Please Please Me” quien logró alcanzar el número uno. A partir de ahí todo vino rodado. Los Beatles habían bebido de la música negra, del rock and roll de Elvis y también de la actitud de Buddy Holly y Roy Orbison; si a todo ello le unimos el talento compositor de John Lennon y Paul McCartney, la precisa guitarra de George Harrison, el carisma de Ringo Starr y la efectiva producción de George Martin, entendemos el por qué de su rápido éxito.

Pero los Beatles no estaban solos en lo alto de las listas británicas. Otros grupos también habían bebido de las mismas fuentes y también habían cogido tablas en Hamburgo y en el local de moda de Liverpool, el Cavern. Los Searchers fueron de los más destacados, consiguiendo un contrato con la discográfica PYE. El productor Tony Hatch se hizo cargo de ellos. “Sweets For My Sweet” les llevó a la cima en 1963; “Sugar And Spice”, compuesta por Hatch, repitió éxito, lo que les confirmó como uno de los mejores grupos ingleses.

Las discográficas, viendo los buenos resultados obtenidos por la denominada música “beat”, se afamaron en buscar de debajo de las piedras a grupos que tocaran ese estilo. La firma DECCA, desesperada por haber mandado a los Beatles de patitas a la calle, ahora contrataba a Los Tremeloes, lanzándolos ni más ni menos que con “Twist And Shout”. Fracasaron en su intento de competir con los Beatles, pero lograron una certera diana con “Do You Love Me”. DECCA también se apuntó un tanto al conseguir la firma de unos tipos de pinta barriobajera y sonido cavernícola, los Rolling Stones. Sin embargo, fueron los Beatles quienes les auparon a la fama, cediéndoles la canción “I Wanna Be Your Man”. Aunque los Rolling no eran un grupo cien por cien “beat”, sí lo empleaban en sus singles, más que nada para elevar las ventas, como se demuestra en su canción “Tell Me”.

También hay que mencionar a los Hollies, el conjunto “beat” con las mejores armonías vocales; los Hollies tocaron algunas de las canciones más atractivas de la primera mitad de los sesenta, como “Here I Go Again”, “Yes I Will” o “I’m Alive”, aparte de convertirse en buenos compositores. Compañeros suyos en el estudio de grabación de Abbey Road fueron Manfred Mann, músicos procedentes del jazz y del rhythm and blues instrumental que se adaptaron, no sin problemas, al “beat”; “Do Wah Diddy Diddy”, “Come Tomorrow” y “Oh No Not My Baby”, en 1964, les convirtieron en una de las bandas de más clase de la escena británica. Otros que también consiguieron un contrato con EMI fueron los Animals, liderados por la potente voz de Eric Burdon y los teclados omnipresentes de Alan Price. “The House Of The Rising Sun” fue todo un bombazo que les abrió, incluso, las puertas de los Estados Unidos, país en el que también impactaron otras canciones del grupo.

Muchos grupos, con al menos un número uno en las listas británicas, fueron apareciendo en la escena musical entre los años 1963 y 1964. Aparte de los ya mencionados, cito otros, distribuidos por discográficas:

En EMI y filiales: Gerry And The Pacemakers (tres número uno consecutivos, entre ellos “You’ll Never Walk Alone”, canción adoptada como himno por los seguidores del club de fútbol del Liverpool); Billy J.Kramer & The Dakotas; Freddie & The Dreamers; The Swinging Bluejeans; Herman’s Hermits; The Fourmost; Paramounts.

En DECCA y filiales: The Moody Blues, The Applejacks, The Fortunes, The Four Pennies, Wayne Fontana & The Mindbenders.

En PYE: Rockin’ Berries, Honeycombs, Sorrows.

También hay que mencionar a los Dave Clark Five, autoproducidos, grandes músicos y compositores de la mayoría de sus canciones, editaban sus discos en varias discográficas.  

El éxito de estos grupos les llevó a grabar películas. Las mejores, sin lugar a dudas, son las de los Beatles, “A Hard Day’s Night” y “Help!”. Gerry & The Pacemakers rodaron en Liverpool “Ferry Cross The Mersey” y Dave Clark Five la olvidable “Catch Us If You Can”. Los Herman’s Hermits consiguieron un contrato con la MGM y fueron protagonistas de dos peliculas, “Hold On” y “Mrs.Brown”; la primera tenía un guión demencial, pero las canciones, buenas y numerosas, salvaban el film. La segunda contaba con un guión pasable y quizás mejores canciones, entre ellas el gran éxito del grupo a banda y banda del Atlántico: “There’s A Kind Of Hush (All Over The World)”.

Todos estos grupos, no contentos con triunfar en Europa, intentaron el salto a Estados Unidos. La Invasión Británica merece otro capítulo aparte.

 

MI VISIÓN SOBRE LA MÚSICA POP EN LOS AÑOS 60

MI VISIÓN SOBRE LA MÚSICA POP EN LOS SESENTA (II) - SURFIN’ USA

 

En 1962 los Beach Boys y Jan & Dean empezaron hablando de surf, coches, chicas y fiestas en la playa, todo ello acompañado por una música simple pero efectiva, caracterizada por las armonías vocales, derivadas del doo-wop a imagen y semejanza de Dion & The Belmonts, cantantes cercanos al jazz vocal como The Four Freshmen y falsetes al estilo de Roy Orbison o Del Shannon, famoso gracias a “Runaway”. Con canciones como “Surfin’ Safari” o especialmente “Surfin’ USA”, los Beach Boys se convirtieron en todo un fenómeno de masas. Jan & Dean conseguirían lo propio con “Surf City”. El surf se convirtió en el estilo de moda. Multitud de grupos, bastante mediocres, fueron apareciendo en la costa oeste americana;  la mayoría lograron colocar al menos una de sus canciones en las listas de éxitos. Paralelamente, también aparecieron grupos instrumentales, caracterizados por el sonido de eco de las guitarras y efectos de sonido verdaderamente demenciales. Sin embargo, los Ventures eran buenos músicos y fueron los únicos que lograron mantenerse con cierta dignidad durante toda la década de los sesenta.

Cuando Brian Wilson empezó a coger las riendas de los Beach Boys, hasta entonces en manos de su padre, entendió que el surf era una moda tan pasajera como el twist. Obsesionado con perfeccionar el sonido del grupo para apartarse de las críticas que les tachaban de simples, se adentró en la producción, tomando como referencia a Phil Spector. Phil era un productor de culto en los Estados Unidos, creador del famoso “wall of sound”, consistente en reunir la mayor cantidad de instrumentos posibles, dando protagonismo a los de cuerda y percusión, para luego sobreponer las voces y añadir un eco a veces excesivo. Ese distintivo sello le valió para alcanzar un gran éxito con las Ronettes, grupo vocal femenino que triunfó con “Be My Baby”. También sirvió para que las discográficas dieran mayor protagonismo a los productores, hasta entonces meros comparsas de las decisiones de los directivos. Brian Wilson experimentó con el “wall of sound” en “Don’t Worry Baby”, una de las mejores canciones del grupo y varios temas del disco “Today” de 1964. Pero Brian no era Phil Spector y topó con los mandamases de la Capitol, que le pedían una y otra vez que dejara de hacer experimentos y volviera a los acordes básicos y los ritmos saltarines del surf. Brian se sacó de la manga “I Get Around”, alcanzando el número uno de las ventas el 4 de julio de 1964. Con este bombazo, el surf pareció resurgir con nuevos bríos y “Help Me Rhonda” y “California Girls” fueron nuevos éxitos, lo que provocó la llegada de una nueva hornada de grupos, algo mejores que sus antecesores, entre los que cabe destacar a los Sunrays con “I Live For The Sun”.

Pero el surf empezó a estar tocado de muerte cuando las películas playeras lo banalizaron. Además, que Frankie Avalon, un cantante bastante pasado de moda por entonces, fuera el encargado de dar la cara en esas producciones, no ayudaba para nada. Claro que el bueno de Frankie tampoco podía hacer maravillas con unos guiones horrendos, de lo peor que se ha escrito nunca en el cine y una dirección patética.

La estocada de muerte definitiva del surf se la dio el “beat”, es decir, la invasión británica de los grupos que siguieron la estela de los Beatles. A mediados de 1965 ya nadie osaba tocar surf en los conciertos. Los Beach Boys eran la excepción: como si se tratara de una pesadilla, la gente les insistía una y otra vez que tocaran “Surfin’ USA”. Brian Wilson se hartó de todo eso y se centró exclusivamente en componer y producir al grupo. La faena sucia se la dejó a sus hermanos, su primo y su amigo Al Jardine, que dieron la cara durante el resto de la década en los conciertos; en estudio, Brian se valía habitualmente de músicos más experimentados, los únicos capaces de tocar sus cada vez más intrincadas composiciones. Los Beach Boys lograron alcanzar momentos geniales, especialmente en el año 1966, con “Good Vibrations” y la obra maestra “Pet Sounds”, considerado uno de los mejores Lp’s de todos los tiempos, aparte de servir de inspiración a los Beatles para crear su “Sgt.Pepper’s”. Brian Wilson supo mantener la inspiración hasta principios de la década de los setenta. Luego se diluyó en sus manías y depresiones, de las que parece haberse recuperado últimamente.

Los Beach Boys pudieron haber sido un grupo mediocre que, como tantos, hubiera desaparecido a mediados de 1965, superado por las nuevas modas. El genio de Brian Wilson les convirtió en una de las mejores bandas de la historia de la música pop.

 

 

MI VISIÓN SOBRE LA MÚSICA POP EN LOS AÑOS 60

CAPITULO 1 - A LA SOMBRA DE ELVIS

Es justo empezar mencionando a Frank Sinatra. Él fue quien creó el fenómeno de las fans. Mucho antes de que los chillidos invadieran las actuaciones de Elvis Presley, el gran Frank ya arrastraba legiones de seguidores y seguidoras que coreaban su nombre y se sabían de memoria sus canciones. Claro que por entonces, finales de los años cuarenta, el comportamiento de la juventud americana era modélica y para nada puede compararse a la reacción de las fans de los años sesenta.

Cuando Elvis Presley apareció en escena, a mediados de los años cincuenta con su “Heartbreak Hotel”, el rock´n´roll acabó de recibir el empuje que necesitaba para convertirse en todo un fenómeno de “fans”. Hasta entonces, los grandes pioneros, Chuck Berry y Carl Perkins, no habían conseguido calar muy hondo, aunque sí llamar la atención de las miradas más conservadoras de la clase estadounidense, que hacían lo posible para vetar sus actuaciones. Que un chico con buen porte y además, blanco, cantara rock’n’roll, una música genuinamente negra, derivada del blues y del gospel, no les parecía del todo mal. Elvis triunfó con su peculiar estilo; su manager y su discográfica supieron, al principio, exprimirle para que diera lo mejor de sí mismo. Hasta 1960 nadie osaba hacerle frente. Pero la década que acababa de empezar iba a traer muchos cambios a la potente industria discográfica americana. En primer lugar, no tardaron en aparecer imitadores de Elvis al otro lado del océano, en Inglaterra. Las discográficas inglesas, como la EMI o la DECCA, habían basado su repertorio en la música clásica, de orquestas o de bandas sonoras. Ahora era necesario crear de la nada rostros juveniles que fueran capaces de cantar y tocar rock´n´roll para aumentar las ventas. Y de la noche a la mañana surgieron cantantes que las “majors” se repartieron. Así una rama de EMI se quedó con Cliff Richard, que había obtenido un gran éxito con “Move It” y la DECCA con Billy Fury. Las pequeñas discográficas tampoco quisieron quedarse al margen y la PYE se hizo con Mark Wynter. En el periodo comprendido entre 1960 y 1962, estos cantantes lograron encabezar las listas de éxitos inglesas.

Mientras, en los Estados Unidos, la competencia de sus propios compatriotas acechaba a Elvis, aunque poco podían hacer ante canciones con la fuerza de “It’s now or never”, “Can’t Help Falling In Love”, “Return To Sender”, “Fever”, “The Girl Of My Best Friend”o “Suspicion”. Como en los Estados Unidos los pocos que habían intentado imitar el estilo de cantar rock’n’roll de Elvis habían fracasado, la competencia de la RCA optó por copiar el lado más “amable” del Rey, es decir, el estilo de sus baladas. Paul Anka con “Put Your Head On My Shoulder”, Bobby Vee con “Take Good Care of My Baby”, Bobby Vinton con “Blue Velvet” y Neil Sedaka con “Oh Carol” fueron los primeros en arrebatarle los primeros puestos de las listas de ventas americanas. Ellos contribuyeron a suavizar el ritmo salvaje del rock’n’roll, creando un nuevo estilo: el pop, aunque quizás el mérito deba atribuirse a Buddy Holly y su grupo de acompañamiento, los Crickets. En Inglaterra, el avispado Cliff Richard no tardó en darse cuenta que un cantante respaldado por una buena banda detrás era el futuro; tras sus primeros éxitos, insistió a la discográfica para que le creara una banda fija y le publicitara junto a ella. Así nacieron Cliff Richard & The Shadows. Cliff estaba en lo cierto: de todos sus colegas de los primeros sesenta, sólo él aguantó el empuje de las nuevas modas.  

A finales de 1962 y principios de 1963 se estaba creando el caldo de cultivo para un nuevo cambio en la música. Los nuevos ídolos, los cantantes solistas de voz melosa, baladistas por excelencia, veían a su vez cómo grupos de marcado carácter vocal les hacían la competencia. Jay & The Americans, quizás el primer grupo “prefabricado” por

una “major” americana, Liberty, eran buenos cantantes que se vieron respaldados por músicos de estudio efectivos, productores de talento y compositores consagrados. Si a ello se le añade una efectiva operación de márketing por parte de la discográfica, se obtiene el secreto de la fórmula del éxito tantas veces repetida por infinidad de bandas en los años sesenta. Jay & The Americans, primero con Jay Trainor como voz solista en su gran éxito “She Cried” y luego con Jay Black al frente de bombazos como “Cara Mia”, representaban un antes y un después en la música pop. Como era de suponer, no tardaron en surgir imitadores de debajo de las piedras. Cuando una fórmula funcionaba se tenía la tendencia de exprimirla al máximo. En esa época se hacía así porque se creía que la música pop era una moda pasajera y los grupos se concebían como algo efímero, en paralelo a la duración de sus canciones, de no más de dos minutos y medio. Los competidores de Jay & The Americans en Estados Unidos fueron antiguos grupos de estilo doo-wop reciclados en bandas pop, como The Cascades, con su “Rhythm Of The Rain” y en mayor medida, los Beach Boys. Ellos y el estilo de sus principios, el surf, merecen un capítulo aparte.

EL REGRESO

Nunca es demasiado tarde para volver si se tiene algo que explicar, si tiene sentido la vuelta. Y aquí estoy, después de meses, casi un año, de meditar al respecto. ¿Tenía razón de ser este blog acerca del utópico Mundo Maravilloso en el cual vivimos?. Sinceramente, llegué a un punto en el que pensé que no. Incluso llegué a creer que me había equivocado de título. Este planeta es, verdaderamente, una maravilla, si no tenemos en cuenta a los humanos que lo habitan. Así pues, ¿qué es lo que me ha impulsado a volver a poner mi huella en este recóndito lugar? Pues algo tan sencillo como el visionado, creo que por cuarta vez, de la película “Bailando con lobos”, dirigida por Kevin Costner en el siglo pasado. Bien acomodado en mi sofá, en compañía de mi chica, un sábado lluvioso sin nada más que hacer, entendí lo rastreros que podemos llegar a ser, especialmente cuando se nos antoja aniquilar a alguien que no piensa como nosotros. Mi cabeza se llenó de paralelismos, en relación con la situación actual de España, no ya política, sino social. Y, soñando despierto, mis manos se pusieron a teclear el ordenador. Cuando acabé de ver la película, mis sensaciones eran contradictorias: un cincuenta por ciento de tristeza y un cincuenta por ciento de rabia. Tristeza por el destino, que todos conocemos, tuvieron los Sioux; rabia por la crueldad de los “blancos” representados por los soldados de caballería. Y es curioso, pero esa tristeza y esa rabia son las mismas sensaciones que tengo cuando veo que a los catalanes se nos llama insolidarios y peseteros, proclamas lanzadas desde las filas del partido del PP. Día tras día no cesan los ataques indiscriminados, simplemente por pura envidia, el mal eterno de esta España partida en dos.

Vamos mal, sí. Algunos dicen que de cabeza a una nueva Guerra Civil. Estoy de acuerdo. Para los más eruditos, aconsejo que repasen las portadas de los diarios del periodo 1932-1936 y entenderán de qué estoy hablando. Más de una de esas portadas no desmerece en nada a algunos titulares que se han podido leer en estos últimos meses.

Espero que, cuando de nuevo vuelva a ver “Bailando con lobos”, una de las mejores películas de la historia del cine, ya pueda apartar de mi mente la visión de una España dirigida por la derecha más reaccionaria y heredera del franquismo, ávida de envidia, de cólera, dispuesta a todo con tal de llegar al poder y masacrar a la otra España, la vasca y la catalana y solamente quede en mí la sensación de haber visto, por quinta vez, un magnífico film. 

Desde este modesto blog intentaré aportar mi granito de arena para que la derecha no se salga con la suya y, de paso, hablar solamente de aquellas cosas que me vinieron a la cabeza cuando llamé a este espacio “Mundo Maravilloso”.

Señoras, señores, he vuelto. Les recomiendo una taza de tila o poleo menta. Yo voy a tomarme una. ¿Gustan?

 

MI OPINIÓN SOBRE LA TREGUA PERMANENTE DE ETA

ETA ha declarado una tregua permanente. Todos deberíamos alegrarnos: por fin ha llegado el momento del diálogo. Y sin embargo, ¿por qué tengo la sensación de que este alto el fuego permanente no será tal, sino que un nuevo asesinato dinamitará las ilusiones de la mayoría de los ciudadanos españoles?. Quizás porque he visto el rostro del señor Rajoy, de Zaplana y compañía y he visto en ellos un extraño rictus que me obliga a pensar que no todo el mundo está tan feliz por la noticia. La principal arma arrojadiza que el PP utilizaba contra el gobierno de Zapatero, el "no" rotundo,  ha quedado desactivada. ¿Qué hará ahora el señor Rajoy cuando toda Europa se ha posicionado con Zapatero?. Defender la postura radical del “no” a negociar con todos los partidos vascos, sin exclusión alguna, es un posicionamiento retrógrado que todavía serviría para aislar, aún más al PP del resto de los partidos españoles, pero ahora, también, del pleno de la sociedad, por más que los votantes del PP, siempre tan sumisos, cercanos a ver al partido como una religión, un credo del que no se pueden apartar, se esfuercen por mirar hacia otro lado y hagan como si esta tregua permanente no fuera con ellos. Y es por ahí por dónde empiezan mis dudas respecto a la duración de la tregua permanente, no por los radicales, sino, extrañamente, por un partido democrático. Por de pronto, el señor Zaplana, el mismo día que se declara la tregua, ya ha puntualizado que la ley se debe aplicar con toda su dureza contra los miembros de ETA. Ya conocemos al señor Zaplana: sus salidas de tono ya no nos sorprenden. Pero este señor se sigue comportando como si estuviera en el gobierno, y no en la oposición. En momentos como este, de cautela y estudio de la situación para la apertura de negociaciones, el señor Zaplana debería estar calladito, expectante o, acaso, reuniéndose de inmediato con el resto de los partidos para firmar un texto oficial donde se haga constar el visto bueno de todos a la apertura de negociaciones. En toda negociación alguien debe ceder. ¿Cederá el señor Zaplana?. ¿Cederá el PP?. ¿Cederá el partido que mueve a media España, como dicen ellos?. No. Entonces esta tregua permanente está condenada al fracaso.   

SOM UNA NACIÓ!

Tengo que reconocer que nunca me hubiera esperado una respuesta como la que hubo por parte de la sociedad civil en la manifestación del sábado día 18 de febrero. Pensaba que ya nos habíamos acostumbrado a encajar los golpes del PP y del resto de la España más fascista y reaccionaria sin mover ni un dedo. Y ese sábado acudí a manifestarme con el temor a formar parte de unos cuantos desperdigados. Lo que me encontré me descolocó, lo reconozco. Pero mi asombro pronto se convirtió en orgullo y al paso de la cabeza de la manifestación me uní a los míos, comprobando que no éramos unos pocos desperdigados, sino que éramos miles los que gritábamos, al unísono que Catalunya es una nación. Cada vez que miraba hacia atrás, las senyeras y la riada multicolor que impedía la visión del asfalto de la Gran Via me indicaban que aquello no era un sueño, que estaba ocurriendo de verdad: los catalanes todavía teníamos nuestro orgullo intacto. Tocado, pero intacto. Y muchos fueron los que no se unieron a la manifestación pero nos aplaudieron a nuestro paso. ¿Quizás eran militantes convergentes o socialistas que no querían hacer un feo a sus partidos, que se desmarcaron de la convocatoria?. Después de este sábado muchas son las lecturas que se pueden hacer de la multitudinaria manifestación, pero una es evidente:

Señores políticos, el mensaje de los ciudadanos de Catalunya es claro: apuesten por un Estatut fuerte, por el mismo Estatut que se aprobó en el Parlament y déjense de recortes. Dejen el temor de banda, ese miedo que sienten al negociar cara a cara con los barones del PSOE, que no dejan de ser miembros del PP camuflados.

El sábado los catalanes vencimos. Ayer todos nos sentimos como si hubiéramos renacido. Y hoy aspiramos a más, porque no nos cansaremos de reclamar lo que es nuestro.

LA ALARGADA SOMBRA DEL INVIERNO

Como siempre por estas fechas, la alargada sombra del invierno, siempre impregnada de tristeza y melancolía, me envuelve. Si a ello añado el sentimiento de rabia que me invade por los desmesurados ataques del PP, quizás sea mejor quedarse en cama, acurrucado, tapado hasta las orejas, esperando a que lleguen mejores tiempos, tal vez con el temeroso sol que trae la primavera.

Pero no, no debo aguantar los golpes sin dar la cara, eso ya ha sido durante demasiado tiempo una constante en la vida de los catalanes. Hay que levantarse y hacer frente a los bombardeos a los que nos tienen sometidos la prensa de ataque y derribo de El Mundo, ABC y sus compañeros de la COPE. Hay que protestar, alzar la voz de una vez por todas y demostrarles, a aquella España profunda que suspira por un nuevo Caudillo, a la España de los obispos retrógradas, a la derecha más radical que abraza como un credo el fascismo y ejecuta las libertades, que los catalanes estamos hartos de tantas calumnias, estemos de acuerdo o no en el nuevo Estatut. Porque estas afrentas no son flor de un día, estas amenazas se pusieron en marcha al día siguiente de morir Franco, con el único objetivo de socavar la democracia, de hacer estallar en mil pedazos, lenta pero inexorablemente, el trabajo de un puñado de hombres que trataron de recuperar este  pútrido país. Esta extrema derecha se precipitó con el golpe de Estado del 23-F y perdió los papeles el fatídico 11-M, cuando más cercanos estaban de darnos la estocada, pero ahora, cuando poco a poco van afianzando su poder en todas las esferas, si no les paramos los pies, la alargada sombra del invierno vendrá firmada por ellos y nos sorprenderá cualquier amanecer, sepultándonos en las sábanas, oprimiéndonos los rostros hasta ahogarnos con las almohadas.

¿Y HABRÁ ESTATUT?

¿Y HABRÁ ESTATUT?

Me prometí a mí mismo que no volvería a escribir en este blog hasta que no se aclarara todo este culebrón que ha sido (y es) el visto bueno al nuevo Estatut de Catalunya.

Por lo visto, la noche del sábado día 21, el presidente Zapatero y el señor Artur Mas lograron solucionar el embrollo, obteniendo así el máximo representante de CIU lo que tanto ansiaba desde hace meses: una foto, es decir, que el populacho sepa que él ha sido el máximo impulsor del Estatut, y, de paso, pasar esa foto por el rostro desencajado de su compañero Duran i Lleida. Claro que esa foto no les va a salir barata a los nacionalistas rama Mas, porque Carod ya se ha apresurado a desmarcarse del acuerdo, argumentando que no alcanza los mínimos exigidos. Desde aquí yo le digo al líder de Esquerra: vamos, señor Carod, no se ponga así por no salir en la foto; recuerde la última vez que salió en una, divulgada en el mundo entero: sí, la de la corona de espinas. Así que sepa que a veces es mejor no aparecer en según qué fotografías. Presiento que, a la larga, esa imagen de un Artur Mas soberbio y eufórico le pasará factura en las urnas y en su propio partido, pues los que formamos parte del populacho pero nos interesamos un poquito por la política, sabemos que el Estatut que finalmente se aprobará no tendrá nada que ver con el que se aprobó en el Parlament de Catalunya con el visto bueno de todos los partidos, excepto de los auto excluidos del PP.

Así pues, ¿es bueno que se haya llegado, finalmente a un acuerdo?. La respuesta queda en el aire, pero ahora viene lo mejor: atentos a la respuesta de los barones del PSOE, a las querellas del PP y a las que, seguro, se guarda bajo la manga Carod para ser el protagonista absoluto de este culebrón, que sigue y sigue, con elevada audiencia.

LOS CAZADORES DE TORMENTAS


Esta mañana he visto la previsión del tiempo por TV3. La simpática Mónica López ha confirmado la llegada de una pequeña borrasca por el oeste que traerá a Catalunya lluvias moderadas y quizá alguna aislada tormenta, más probable en el Pirineo.
Al llegar al trabajo me he puesto en contacto con el grupo de los Cazadores de Tormentas, encabezados por mi buen amigo Toni, que me ha confirmado la probabilidad de que una tormenta fuerte caiga en la zona comprendida entre el Ripollès y la Cerdanya. Como siempre, me ha invitado a acompañarle, y como siempre, les he dicho que no.
Los Cazadores de Tormentas son un reducido grupo de personas locos por el tiempo y, en particular, por aquellas tormentas que de vez en cuando caen con fuerza debido a nuestro clima mediterráneo. Consultan mapas, cuentan con multitud de ellos, para acercarse lo más posible al núcleo de la tormenta, a veces por caminos imposibles e incluso a pie, por senderos que hace tiempo dejaron de ser transitables. Su intención es presenciar “in situ” la fuerza desencadenada de la naturaleza. Algunos de ellos forman parte de los Naturales, de los que ya hablé el día 26 de octubre. Pese a ser algo extravagantes, son buenos tipos, de aquellas personas con las que siempre puedes contar, aparte de estar a toda hora dispuestos a entablar una buena charla científica.
A veces veo El Temps d’En Picó, en BTV. Su estado de excitación es tal cuando anuncia una tormenta que en más de una ocasión he pensado que forma parte del grupo de Los Cazadores de Tormentas, pero Toni me ha dicho que no tiene nada que ver, aunque no descartan invitarle en breve para que les acompañe. De lo que tengo constancia es que están enamorados de Mónica López, en especial desde que se enteraron que en su tiempo libre hace escalada. Sé que algún colega de Toni ha intentado llamarla un par de veces, hasta ahora sin resultado positivo. Por lo que respecta a mí, ver una buena tormenta me encanta, pero bien resguardado tras los cristales de mi casa. No estoy dispuesto a presenciar una lluvia torrencial y un espectáculo dantesco de rayos y truenos ataviado con un chubasquero de color rojo y unas botas de agua de hace treinta años. Tampoco me apetece verla dentro de mi coche, pues sé que muchas veces ha llovido granizo y les han quedado los vehículos hechos queso gruyére.
Así que me conformo con ver las fotografías que me mandan por internet y de sus anotaciones, algunas interesantes, como dónde ha caído la tormenta más fuerte, en qué lugar de Catalunya llueve más, los rayos caídos en tal día, etc., y leyendo las anécdotas que les ocurren en sus desplazamientos.
Si queréis contactar con ellos es fácil: sólo tenéis que ir allá donde cae una fuerte tormenta. Los encontraréis reunidos en círculo, quizás con cámaras digitales en las manos, cubiertos con plásticos o en el interior de sus automóviles, esperando a la tormenta con la misma ansia que un cazador espera a su presa.


LOS NATURALES (I)

Después de leer el libro de Gore Vidal sobre el emperador romano Juliano, denominado El Apóstata por su intento, fallido, de restablecer el culto a los dioses paganos frente al cristianismo, me vienen a la cabeza varios pensamientos que bien podrían ser parte de un escrito contra la religión, o las religiones, en general. Algo parecido me sucedió tras leer el Anticristo de Nietzsche. Sin embargo, considero que cada uno es libre de ser creyente o no o seguir el budismo, el cristianismo o lo que guste.
De todos modos propongo una reflexión: después de dos mil años, ¿ha valido la pena tantas guerras, tantas muertes debidas directa o indirectamente a las religiones?. ¿No nos encontramos en el mismo punto de partida?. Es decir, ¿qué religión podemos considerar que es la verdadera?. Quizás tengamos que esperar hasta el día del Juicio Final, del Apocalipsis, en resumen, al fin de los días.
Algunos seguidores del Culto a la Naturaleza, los llamados Naturales, proponen una alternativa a las religiones. No he encontrado mucha información en internet acerca de ellos, tal vez porque todavía no son conocidos, pero tienen puntos interesantes que me gustaría destacar.
Los Naturales tratan de vivir en armonía con el mundo que nos rodea, pero entendiendo que, tal y como está montada la sociedad de hoy en día, eso es complicado. Esta gente proviene de países ricos, capitalistas, y como tal, están ocupados la mayor parte del día en sus negocios. Son gente de clase alta que han decidido dar un vuelco en sus vidas. Durante la semana tratan de seguir unas pautas de comportamiento basadas en el autocontrol, intentando no alcanzar estados de nerviosismo, siempre con una sonrisa en los labios, un hablar pausado y, dentro de lo posible, dedicar tiempo a uno mismo frecuentando gimnasios, paseando por parques o manteniendo una intensa relación con sus parejas. La mayoría son vegetarianos, no fuman, solamente beben alcohol con moderación en comidas de trabajo o un vaso de vino en las cenas y son activos ecologistas, reciclando todos sus desechos. Los dirige el Maestro, una especie de gurú elegido por todos los individuos que forman una sociedad de Naturales, formada por no más de veinte personas. Cuando llega el fin de semana se reúnen en casa del Maestro o en cualquier otra de los componentes de la sociedad para llevar a cabo acciones de relajación, yoga y charlas acerca del estado del planeta. También efectúan salidas a bosques, para entrar en contacto directo con aquello que más les llena, la Naturaleza. Los Naturales suelen abrazar los árboles mientras meditan o, formando un círculo, admiran los frondosos bosques, pensando intensamente en la belleza que les rodea.
He hablado vía internet con algunos hombres y mujeres que forman parte de los Naturales y me han asegurado que su vida ha dado un vuelco total. Todos ellos afirman que esperan con ansia el momento que se adentran en los bosques y, juntos, meditan. Preguntados acerca de si su adoración a la Naturaleza está cercana a algún tipo de religión, lo niegan. Por supuesto, tampoco consideran que sean una secta.
Próximamente continuaré hablando de ellos, pues necesito obtener más información y, quizás, aventurarme a acompañarles en alguna de sus frecuentes salidas, pues estas están abiertas a todo tipo de gente, siempre que sean mayores de veinte años y tengan un mínimo de formalidad.

SANDIE SHAW OLVIDADA EN EL CINCUENTA ANIVERSARIO DE EUROVISIÓN

Patético programa el visto el pasado sábado 22 de octubre por TV1. Lo único que valió la pena fueron las opiniones de los comentaristas, tomándoselo todo a cachondeo y la petardera actuación de Dana Internacional.
Resultaron dos horas de tedio, de un homenaje al cincuenta aniversario de Eurovisión falto de ritmo, salpicado por continuas apariciones de dos personajes enfundados en sendos uniformes de pata de elefante y actuaciones de un tal Logan que lo único que ha conseguido es ganar varias veces Eurovisión (de eso hace tiempo, así, que, por favor, no hacía falta torturarnos con sus melosas baladas, copias descaradas de buenos temas de Cliff Richard en los ochenta). También se podrían ahorrado los ballets, la mayoría de veces horteras y faltos de una buena coreografía. Tanto el sonido como la calidad de las imágenes ofrecidas en una pantalla gigante fueron deplorables (¿para qué existe el remasterizado?).
Pero lo peor de todo fue que se olvidaron de la ganadora del festival en 1967, Sandie Shaw, una de las mejores cantantes inglesas de la década de los sesenta y de mayor éxito, conjuntamente con Petula Clark y Dusty Springfield.
Sandie Shaw se convirtió en la década prodigiosa en la musa de la comunidad mod inglesa, además de contar con una buena voz, un físico espectacular y una peculiar puesta en escena, con trajes diseñados por ella y siempre descalza. Si observamos grabaciones de esos años, de los programas Ready, Steady, Go! o Top of The Pops, veremos que Sandie está a años luz de las otras cantantes inglesas, me refiero a las más mediocres, tal es el caso de la recomendada por los Rolling Stones Marianne Faithfull cantando, impasible, “As tears go by” y a Cilla Black, la amiga de los Beatles, haciendo la estatua con “You’re my world”, por otra parte una canción buenísima, mal defendida en escena. Sandie Shaw era todo lo contrario: divertida, sexy y con ganas de demostrar que no era la típica adolescente enchufada que contaba con padrinos famosos (aunque algo de eso había, porque su descubridor, Adam Faith era un cantante de éxito por entonces, hablamos de 1963). En 1967 consiguió ganar el festival de Eurovisión con Puppet on a string, logrando además unas enormes ventas, algo que a ella no le venía de nuevo, pues ya había alcanzado el número uno de las listas en varias ocasiones. Lejos de abandonar su carrera, en los ochenta colaboró con los Smiths y hoy en día es una de las mujeres más respetadas por los amantes de la música y toda una influencia para buena parte de las cantantes actuales.
Mi asombro no tuvo límites cuando en las dos horas de programa no se vio ni una imagen de ella ni tampoco se la mencionó. ¿Quizás fue invitada y ella les hizo un feo?. Es posible, visto tan patético espectáculo. Seguramente no quiso aparecer en un programa que a todas luces se podría haber hecho de otra forma, con un poco más de interés, aunque al fin y al cabo resultó como han sido todos los festivales de Eurovisión: mediocres.



LOS POLÍTICOS Y EL ESTATUT DE CATALUNYA

Vista la incapacidad de nuestra clase política catalana para ponerse de acuerdo a la hora de defender el Estatut en Madrid, no me queda otro remedio que pensar que, una vez más, Catalunya va a perder una oportunidad de oro para escalar un peldaño más en su autogobierno. Y no, no estoy hablando de independencia, aunque algunos reaccionarios quieran ver en el Estatut un ataque frontal hacia la España una, la indivisible. Estoy hablando de defender nuestra lengua con más medios, gestionar nuestros impuestos, obtener nuevas competencias y un reconocimiento, que ya va siendo hora por parte del resto de España, de nuestra identidad propia. Señores políticos catalanes, si ustedes no toman conciencia de lo que nos jugamos, más vale que se retiren en bloque y dejen paso a sus bases, quizás más ilusionadas en tirar adelante este país y menos predispuestas a la confrontación, a la verborrea y a las constantes meteduras de pata (recordemos el surrealista episodio de la corona de espinas). Por la tan socorrida “dignidad política” a la que continuamente hacen mención, les pido que recapaciten y tomen en consideración estas dos opciones, bajo mi punto de vista las únicas posibles: o se serenan y se centran en componer un verdadero bloque, serio y sin fisuras para tratar que el Estatut, sino en su integridad, en su mayor parte se tire adelante o toman en consideración, de aquí a las próximas elecciones, el ir abandonando sus preciadas butacas, a las que con tanta fuerza, la misma que les falta para defender a los ciudadanos de Catalunta en Madrid, se aferran.

Wonderful World

Wonderful World (no confundir con la genial canción de Louis Armstrong What a wonderful world ) es un magnífico tema de Sam Cooke, escrito conjuntamente con Herb Alpert y, según algunos, también con Lou Adler.
De Sam Cooke, el cantante de color con más estilo de la década de los cincuenta y sesenta, poco se conoce en España, aparte de su éxito Wonderful world y quizás You send me, posteriormente versionada por los Four Seasons. Como Buddy Holly, murió cuando había conseguido llegar al estrellato, en el año 1964, lo que nos ha privado de escuchar su más que posible evolución hacia sonidos Motown o quizás más atrevidos (¿nos podemos imaginar a un Sam Cooke psicodélico participando en la banda sonora de Hair?).
Herb Alpert empezó tocando la trompeta junto con su amigo Jerry Moss en un destartalado garaje. Pero el éxito les sonrió gracias a un tema instrumental arrollador y muy original, The lonely bull. Con el dinero conseguido montaron su propia discográfica, la influyente y prestigiosa, A&M Records, y editaron uno tras otro, discos de gran impacto, con temas buenísimos como Tijuana Taxi, A taste of honey, Whipped Cream, Spanish Flea, Mae.... A finales de los sesenta Herb puso en marcha su buen olfato para captar nuevas bandas y contrató, entre otros, a los Carpenters.
Lou Adler, aparte de colaborar con Sam y Herb, se convirtió en productor de grupos y valedor de cantantes femeninas de los sesenta como Shelley Fabares, con la que terminó casándose, y Carole King. Tras crear su propia firma, Dunhill Records, contrató al dúo compositor P.F.Sloan y Steve Barri, que le sirvieron en bandeja temas de éxito para sus grupos, el principal de los cuáles fue The Mamas and The Papas.

Wonderful world nos habla de un mundo maravilloso (o no), un mundo que es el nuestro, un lugar donde ocurren muchas cosas, mejores y peores, pero de las que es necesario hablar. Y yo estoy dispuesto a ello.Desde hoy, en este modesto espacio se verán reflejadas mis críticas, mis pensamientos y, por qué no, vuestro punto de vista.
Espero que sea de vuestro agrado.
Jaume Ballester.



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Visión global de este maravilloso mundo (o no)

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